sábado, 31 de julio de 2010

Libertad, al 5572

Si, ya se que el título parece una de las tantas estafas legales para celular, de esas que tanto abundan hoy en día, pescando incautos y soñadores de nada, prometiendo videncias, imágenes de holográficos deseos humanos, decires astrológicos y muchas cosas más. Pero no, no se trata de eso, al menos no por ahora.

Creo que todos nosotros, los seres humanos, soñamos siempre con la eterna libertad. Este deseo es inherente a la raza... nos despierta capacidades, habilidades, vivezas y muchas de las millones de cosas que aprendemos en pos de vivir en libertad. Pero me pregunto entonces... ¿entendemos realmente qué es la libertad, en los tiempos que corren? Porque la libetad ha cambiado significativamente a lo largo de las eras.

Quizás alguna vez, la libertad fuese trotar desnudo por las praderas, los verdes llanos o pobladas selvas, junto con la naturaleza en su estado más puro y estable. Tal vez, un poco más acá cronológicamente, la libertad consistiera de ser fieles a sus señores feudales patrones, siguiendo y acatando los dogmas morales y religiosos, y ser felices simultáneamente... quién sabe, sería cuestión de suponer o adivinar, más que aseverar.

Hoy, la libertad se limita dentro de un amigable marco de soltura, impuesto y sostenido por las numerosas normas que interconectan nuestras vidas en sociedad. Ser libre ya no es olvidarse de todo, sino que conlleva numerosas responsabilidades, para con uno y para con el resto de nuestro entorno. No hay libertad sin dinero, sin normas, sin un ser social.

Asomarse a la libertad tiene su costo, como todo en esta vida. Es un arma de doble filo que pendula en nuestras manos. Pero esta ahí, tan presente como esquiva, para quien se aventure a obtenerla, y mantenga con vigor el arte de saberla proteger. Y creo saber quién será el próximo contendiente en buscar la proeza...

En fin, lo demás, el futuro solamente lo dirá...

martes, 20 de julio de 2010

A mis amigos...

No hay demasiado que decir... todos sabemos qué y quienes son los amigos/as... El concepto no tiene misterios, para nadie del mundo que tenga al menos uno de estos seres especiales cerca de sí, y los conserve, y les rinda el debido tributo de aportar lo mejor de nosotros.
No hay reflexiones, no hay nuevos puntos de vista, ni redefinición de conceptos. Los amigos son amigos, y ese es el principio y fin de la historia.

Es así, tan simple y complejo a la vez, como se puede definir a la amistad, al amigo, a ese "que siempre nos aconseja lo que ve, cree y siente", ese "que está en la buenas y en las malas", y tantas otras frases prefabricadas que suelen repetir en los anuncios publicitarios. Aunque realmente, tal y como sabemos, son mucho más que eso.

Todos lo sabemos, inconscientemente... y el que no, pobre de él, porque no pudo distinguir que la gente que siempre nos complementará está en nuestro entorno, y tal vez sea lo más valioso que podamos conseguir en años, o siglos, o milenios, o quién sabe el valor que lleguen a tener en nuestras vidas...

A veces, la realidad, las facetas que caen con el correr de los años de mutuo conocimiento, nos golpean... La gente no siempre es lo que parece, y los "amigos" son gente también, como todo el que esté leyendo esto, o como yo, que soy quien lo piensa y escribe... Pero bueno, quien sabe suele decir que nacemos para caernos y aprender de eso, y la vida continúa...

En fin, a todos aquellos que realmente han sabido ser amigos, y para aquellos que también me he comportado como un amigo, está dedicado este texto, escrito en el aire, sin borradores, pero con alma de sinceridad.

FELIZ DIA A TODOS

jueves, 15 de julio de 2010

El avance del arcoiris

Y sucedió. La Argentina ha dado un paso adelante como sociedad, ante si misma, y esta vez, también ante el resto del mundo. El consentimiento legal para las uniones civiles entre seres del mismo sexo llega como brisa fresca de primavera; me recuerda que si bien no estamos como quisiéramos, en muchos aspectos, razonablemente más sensibles al bienestar general que este tema en cuestión, no todo está perdido en el seno de esta sociedad.

Ver premiado al raciocinio humano con esta consesión reconforta, no solo a aquellas partes afectadas, sino más allá, recaudando también cuotas de apoyo de quienes lo vemos desde la vereda del "a mi no me afecta, asi que me importa un carajo...". Tal vez a muchos nos alegre más ver caer al sádico imperio del miedo etéreo, autodenominado "iglesia", que la ley en sí... pero que esto no opaque la luz de poder acercarnos más a la igualdad de la gente como individuos que somos.

De eso solamente se trata este breve texto escrito, nada más me alegra que poder expresar mi felicidad de ver que aquellos que pregonan por sus derechos, humanos todos, lograron ser oídos, por sobre todos los eternos fantasmas, de quienes la racionalidad es lo que menos se pretende.

Espero que en un futuro pronto a llegar, podamos como sociedad abrir más facilmente las mentes, dar paso a las nuevas concepciones que se tiene de nuestra humanidad, simple y miserable al lado de todo un universo que nos contempla luchando por ser felices.

Saludos y felicitaciones a las comunidades gays, y a sus afiliados y símiles...

¡Que les aproveche!

La vigencia argenta

Es curioso ver cómo, pese a que los años pasan para todo y para todos, hay ciertas cosas que parecen estancadas en nuestro ser nacional, fundidas con nuestro propio gen identificatorio respecto del resto del mundo.

Casos ejemplares podrían er la típica tira Mafalda, o muchas de las letras de nuestros más arraigados temas, como Cambalache por citar solamente un ejemplo, cuyas vigencias siguen hoy tan relucientes como aquellos días en los que vieron la luz por primera vez.

Y es que en la Argentina somos así... Muy definido nuestro carácter, nuestra forma de ser y actuar, el modo de relacionarnos con el entorno, todo el rango de capacidades y actitudes tan nuestras como nada más podría serlo; a veces para bien, y a veces para mal.

Ser reconocido a lo largo del planeta por una arrogancia sin igual, una xenofobia recalcitrante, una corrupción eterna y descarada, por ser tan antipatriotas (sobre todo, cuanto más exaltamos nuestro amor por la patria y soberanía, es donde menos patriotismo mostramos... algo único en nuestro país), o por lucrar con los derechos humanos entre otras cosas... realmente me duele.

Preferiría ser señalado por la simpatía y calidez de la gente, por su compañerismo, sus códigos de amistad incorruptibles y su solidaridad. También por la pasión puesta en juego en todo aquello en lo que dejamos la vida, por la innegable capacidad del pueblo de levantarse pese a todo lo que siempre nos aplasta...

En fin, básicamente, espero que reflexionemos sobre cómo vivimos, sobre lo que creemos y sentimos, como pueblo, Estado y Nación, para poder, de una vez y para siempre, salir adelante. Espero también que, a costo de desactualizar todo aquello documento histórico de los mencionados, podamos remar alguna vez en la historia, todos para el mismo lado...

Como cierre, un gran tema de V8, tan argentino como el asado, y que mantiene hoy en día su validez... "Cautivos de un sistema"

lunes, 12 de julio de 2010

El arte de herir

A veces, conocemos gente en este mundo que pareciera estar "diseñada" para lastimar. Destruyen confianzas, aplastan sueños, enfrían hirvientes pasiones y opacan las más radiantes luces de las vidas ajenas. Son seres que nunca serán satisfechos de sí mismos, y por impulso cegado de egoismo dedican su amargo tiempo a despedazar ilusiones.

Es triste pensar que algunos sean así... nos gustaría saber qué motiva estas actitudes... quizás envidia de que otros tengan aquello de lo que carecen; o tal vez sea una imperiosa necesidad de "escupir el asado" y disfrutar con ello... No lo sé, y es posible que nunca lo sepa, pero no por ello este tipo de personajes cambiará su actitud.

Pienso que la necesidad de sentirse superiores, aplastando a los demás para enaltecer la propia figura, es el combustible que alimenta su motor, recorriendo sus arterias a toda velocidad, impregnando el cerebro con mil y un métodos casi artísticos para herir. El poder de regodearse con las penas ajenas es el dulce postre que corona su mala fe, y lamentablemente lo disfrutan...

En fin, tal vez su desdicha inextinguible sea ya un eterno castigo, atado a sus espaldas hasta el fin de sus dias, pero verlos carcomer con gusto directamente desde las mentes de toda víctima que pueden consumir, en ese aberrante acto de roer con voracidad las conciencias a someter, me entristece. No por ellos, que se alimentan de las miserias, sino por quienes, por capricho, son el objetivo aleatorio de las lacras.

Mientras tanto... "El camino es muy largo, y el ripio del suelo es muy duro y filoso, pero es preferible seguir caminando que detenerse y recostarse sobre él..." (Frase propia)