sábado, 4 de agosto de 2012

Historias de siempre

Ya sordos los gritos
que encarnan tus dedos,
eternos, siempre recurrentes,
de un añejo manantial
que no seca ni calla
a través de generaciones.

Aún hartos los tiempos
pasados, no tan lejanos,
resucitados en tu ser.
Las voces del ayer,
de ese hoy y ese siempre,
nuevamente son oídas.

Despegan solo falaces
enmiendas de esa nada
que desprendes al huir,
como fragancia ligera
de aromas y hormonas
duras de contener.

Ay, si tan solo hiciera
eco de antaños sueños
hechos sal, hechos tiza,
con golpe de pluma fina...
igual serían lo que hoy
sólo son en sus ruinas

Sólo calla, por favor,
que un silencio no sangra
mucho más que un adiós.
Y sólo suenan tus dedos
sobre aquel frío manto
de letras heladas...

jueves, 2 de agosto de 2012

Ese rosedal

Aquel extenso huerto,
un semillero de ilusiones.
Sigue llamando al sol
aquel rosedal floreciente
que no brindas, que no entregas.

A penumbras condenas
el éxtasis de sus pétalos,
urgiendo por el regadío
intacto de mis sedes
que no ceden, que no calman.

Más el viento los peina
y escucha sus pesares,
recayendo en los oídos
del sembrador prohibido
que no llega, que no puede.

La condena del desierto,
un fantasma, una chance,
será premio y castigo
al gris sembradío
que no suda, que no llora...