Un humilde rejunte de frases propias que, por H o por B, fueron brotando sin querer, pero grabadas sin olvidar.
- Los obtusos pensares, los febriles sentires y la resplandecencia del aura se corrompen ante aquel particular ocaso, deseosos de un próximo nuevo amanecer, pero renuentes ante el inminente crepúsculo; son víctimas sensibles del tiempo y su paso, que todo lo alimenta, pero todo lo desnutre...
- Tal vez el Latín o el Arameo sean lenguas en desuso, virtualmente muertas... pero, las prefiero antes que los jeroglíficos posturales. Utilizar un idioma "vivo" no implica que lo comprendamos más que cualquier antiguo lenguaje cuneiforme...
- ¿Qué es un insulto? No son ni palabras, ni actos de mala fe. Creo que el verdadero insulto es el que logra enfrentar cuerpo y alma... Según el resultado, si tan sólo existiera alguno, sería el agravio más humillante...
- Una pregunta trasciende las heridas... Una que todo lo ve, y todo lo congela, en el rito de las vergüenzas pasadas; nace inquiriendo, salvaje e impiadosa, en busca de razones que no oye, sino que seguramente supone en el equívoco de un largo, casi eterno, silencio sepulcral...
- El asedio del entorno, inflexible marco de eventualidades irrefrenables, sucede en ritmos dispares. Es por eso que, tal como pólvora vírgen, sabemos que siempre habrá algún estímulo que lo encienda, regresando dispuesto a buscar sofocarnos...
- Esa palabra, simbolismo de lo extremo decreciente, y breve epitafio de un sentir que muere bruscamente. A su lado, se muestran tímidos capullos florecientes de nuevos rumbos, mas ninguno coincidente con aquel tan deseado, y que acaba de ser asesinado...
domingo, 27 de marzo de 2011
martes, 22 de marzo de 2011
Frases varias, vol. I
Un humilde rejunte de frases propias que, por H o por B, fueron brotando sin querer, pero grabadas sin olvidar.
- En el medio del arte hay pasiones y miradas(*), tal vez porque los suspiros sobran, y los sueños son creados por las dichas que añoramos, mas no las que obtenemos... quizás, y sólo quizás, esa sea la única relación entre los sueños y el arte, el hecho de vivir a través de nuestros sentidos...
- Veo que todos somos máquinas de sueños; sueños que nacen y se elevan, alejándose cada vez un poco más. Me pregunto cúantos se nos habrán escapado, sólo por no animarnos a pinchar esas burbujas de incertidumbre, dentro de las cuales se alejan nuestros más profundos suspiros. Es un autoatentado tan inherente a nuestra humanidad... Si fuéramos lo que soñamos, otras serían las historias que hoy escribimos.
- A veces la razón y el corazón compiten por obnubilarse entre sí, cegados por el egoismo nacido de la mutua incomprensión. Pero esta es mucho más que una curiosa pulseada, porque no solamente sujetan una mano adversaria, sino un ramillete de nuestros sentires.
- Las ilusiones tienden a desaparecer en cuanto nos arrimemos a mirarlas de cerca. Creo que es la verdadera esencia de las mismas, lo que las mantiene vírgenes ante el acosador manoseo de quienen se atrevieran a transmutarlas de sueños a realidades. Si no fuera así, no serían ilusiones...
- Las decisiones más difíciles nacen del sangrado de un viejo tintero, del llanto atrapado en un recuerdo, o quizás del laberinto infinito de las conciencias... las demás decisiones, sólo son trámites imperativos, pero con más tiempo de reflexión encima que un mero automatismo.
- A veces no se si vivo o sólo lucho por seguir existiendo; no se si respiro o intercambio aire con el entorno; no se si tengo sueños o deliro realidades infactibles... Es en el por qué de una existencia, que se debaten las dualidades en que la vida y la inexactitud sensorial convergen y se distorsionan...
(*) El principio de la frase me es ajeno; luego del llamado, el complemento es de autoría propia.
- En el medio del arte hay pasiones y miradas(*), tal vez porque los suspiros sobran, y los sueños son creados por las dichas que añoramos, mas no las que obtenemos... quizás, y sólo quizás, esa sea la única relación entre los sueños y el arte, el hecho de vivir a través de nuestros sentidos...
- Veo que todos somos máquinas de sueños; sueños que nacen y se elevan, alejándose cada vez un poco más. Me pregunto cúantos se nos habrán escapado, sólo por no animarnos a pinchar esas burbujas de incertidumbre, dentro de las cuales se alejan nuestros más profundos suspiros. Es un autoatentado tan inherente a nuestra humanidad... Si fuéramos lo que soñamos, otras serían las historias que hoy escribimos.
- A veces la razón y el corazón compiten por obnubilarse entre sí, cegados por el egoismo nacido de la mutua incomprensión. Pero esta es mucho más que una curiosa pulseada, porque no solamente sujetan una mano adversaria, sino un ramillete de nuestros sentires.
- Las ilusiones tienden a desaparecer en cuanto nos arrimemos a mirarlas de cerca. Creo que es la verdadera esencia de las mismas, lo que las mantiene vírgenes ante el acosador manoseo de quienen se atrevieran a transmutarlas de sueños a realidades. Si no fuera así, no serían ilusiones...
- Las decisiones más difíciles nacen del sangrado de un viejo tintero, del llanto atrapado en un recuerdo, o quizás del laberinto infinito de las conciencias... las demás decisiones, sólo son trámites imperativos, pero con más tiempo de reflexión encima que un mero automatismo.
- A veces no se si vivo o sólo lucho por seguir existiendo; no se si respiro o intercambio aire con el entorno; no se si tengo sueños o deliro realidades infactibles... Es en el por qué de una existencia, que se debaten las dualidades en que la vida y la inexactitud sensorial convergen y se distorsionan...
(*) El principio de la frase me es ajeno; luego del llamado, el complemento es de autoría propia.
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